Publicado: septiembre 02, 2026
El Gobierno de Estados Unidos llamó a sus socios internacionales a aislar al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, luego de que Nicaragua aprobara una reforma constitucional que elimina las elecciones presidenciales previstas para noviembre de 2026 y endurece las restricciones contra la oposición.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la Asamblea Nacional controlada por el sandinismo terminó de erosionar lo que calificó como la «ficción de la democracia nicaragüense». Washington pidió abandonar el trato diplomático y comercial habitual con Managua y sostuvo que una dictadura que niega derechos a sus ciudadanos no debería recibir los mismos beneficios políticos y económicos que un gobierno democrático.
La reacción estadounidense se produce después de que la Asamblea aprobara una reforma que amplía de seis a siete años los períodos de los cargos de elección popular y eleva a rango constitucional la exclusión electoral de personas que el Gobierno considere vinculadas a intentos de golpe de Estado, financiamiento externo, sanciones internacionales o actos contra la soberanía. Los próximos comicios quedarían postergados hasta 2028.
Rubio aseguró que la administración de Donald Trump continuará identificando medidas para responder a las violaciones de derechos humanos en Nicaragua, incluso mediante organismos multilaterales como la OEA. La reforma, que deberá ser ratificada en una segunda sesión legislativa en enero de 2027, también ha sido rechazada por la Unión Europea y Naciones Unidas.