Publicado: octubre 28, 2026
El 28.1 % de los salvadoreños de entre 16 y 64 años vive en condición de pobreza de tiempo, un fenómeno que ocurre cuando las responsabilidades laborales, domésticas y familiares dejan menos de dos horas y cuarto al día para el descanso, la recreación y las actividades personales, según un estudio regional sobre el uso del tiempo.
El informe Indicadores de desigualdad en el uso del tiempo en América Latina y el Caribe, elaborado a partir de encuestas realizadas entre 2021 y 2025, establece que una persona vive en pobreza de tiempo cuando dispone de menos de 132.3 minutos diarios para sí misma, después de cumplir sus actividades esenciales. En El Salvador, el porcentaje se encuentra ligeramente por debajo del promedio regional del 29 % registrado entre los siete países analizados.
Las mujeres son las más afectadas por esta condición. El estudio revela que el 30.6 % de las salvadoreñas enfrenta pobreza de tiempo, frente al 25.1 % de los hombres. La diferencia aumenta entre quienes tienen un empleo remunerado: el 37.5 % de las mujeres trabajadoras dispone de tiempo libre insuficiente, en comparación con el 28.3 % de los hombres ocupados. Esta desigualdad está relacionada con la carga adicional de las tareas domésticas y el cuidado de familiares.
La situación también afecta a quienes no tienen un empleo remunerado. Entre las mujeres que no trabajan fuera del hogar, el 24 % enfrenta pobreza de tiempo, mientras que entre los hombres la proporción es del 12 %. Además, el problema alcanza al 35.6 % de las mujeres de entre 30 y 59 años, una etapa de la vida en la que suelen coincidir las responsabilidades laborales, familiares y de cuidado.
El estudio también evidencia diferencias en las actividades recreativas. Los hombres salvadoreños dedican en promedio 156.6 minutos diarios a actividades como ver televisión o escuchar música, mientras que las mujeres destinan 127.8 minutos. Los resultados reflejan que la pobreza no solo se relaciona con la falta de ingresos, sino también con la escasez de tiempo para descansar, convivir con la familia y desarrollar actividades personales.