Publicado: septiembre 29, 2026
Empresarios nicaragüenses denunciaron que auditorías realizadas por la Dirección General de Ingresos (DGI) han derivado en reparos y multas millonarias que, según aseguran, ponen en riesgo la continuidad de sus compañías. Algunos han optado por acuerdos de pago para evitar el cierre.
Tres propietarios de empresas medianas, identificados con nombres ficticios como Eugenio, Felipe y Juan, relataron que las revisiones fiscales incluyeron cuestionamientos sobre ingresos, gastos y supuestas inconsistencias contables. Uno de ellos recibió un reparo por varias decenas de millones de córdobas y otro una sanción superior a los 20 millones de córdobas, equivalente a más de $543,000.
Los empresarios también cuestionaron las posibilidades de revertir las decisiones. Dos de ellos decidieron negociar pagos mensuales para mantener sus operaciones, mientras otro espera alcanzar un acuerdo que le permita evitar el cierre. Según sus testimonios, recurrir las sanciones implica elevados costos legales y pocas expectativas de obtener una resolución favorable.
El economista Enrique Sáenz señaló que la recaudación pública está creciendo a un ritmo superior al de la economía nicaragüense, mientras se reduce la proporción de empleadores. Los testimonios recogidos plantean preocupación entre empresarios por el impacto de las auditorías fiscales y las dificultades que, según denuncian, enfrentan para cuestionar administrativamente las sanciones.