Publicado: abril 03, 2025
La Asamblea Legislativa recibió una propuesta del Ejecutivo para la creación de la Dirección Nacional de Mercados, una entidad que asumiría la administración de mercados y locales comerciales en plazas, parques o espacios públicos que hayan sido intervenidos por el gobierno, desplazando así a las alcaldías municipales.
El objetivo de la iniciativa es centralizar la gestión financiera y administrativa de estos espacios en una sola institución estatal. Según el documento presentado, se busca “garantizar condiciones de libre competencia y de salubridad óptimas” y establecer un “procedimiento para la adjudicación de puestos de venta que garantice igualdad de oportunidades a todos los interesados”.
Actualmente, la administración de los mercados es competencia de las alcaldías, que cobran una tasa por la adjudicación de espacios y el arrendamiento de los mismos. Sin embargo, con la nueva ley, la asignación de puestos quedaría en manos de la nueva dirección, aunque las municipalidades seguirían percibiendo el cobro de la tasa correspondiente.
Uno de los puntos más polémicos de la propuesta es que, si una alcaldía solicita apoyo del Ejecutivo para el diseño, construcción o remodelación de un mercado, deberá cederlo en comodato a la Dirección Nacional de Mercados, perdiendo así su control.
“Es alarmante que si la municipalidad solicita la intervención para mejorar una plaza, un mercado, un parque, por esa ‘ayuda’ tenga que dar en comodato ese espacio”, advirtió Xiomara Lazo, concejala del municipio de La Libertad Sur.
Además, el artículo 23 del proyecto establece que la nueva dirección podrá solicitar la entrega de mercados que ya hayan sido intervenidos por el gobierno. Esto implica que obras ejecutadas por la Dirección de Obras Municipales (DOM) en estos espacios podrían pasar automáticamente a manos del Ejecutivo.
Para el diputado Francisco Lira (ARENA), esta medida es un intento por debilitar la autonomía municipal. “Esta reforma no representa una modernización del Estado, sino una regresión institucional peligrosa. Al centralizar la administración de los mercados, el gobierno debilitará la capacidad de respuesta de las alcaldías y vulnerará el desarrollo con enfoque territorial”, afirmó.
Diferentes sectores han expresado su preocupación ante la posibilidad de que esta ley reste competencias a los gobiernos locales y transforme los mercados municipales en espacios bajo total control del Ejecutivo.