Publicado: abril 02, 2025
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles una nueva tanda de aranceles globales que incluye un 10% a las importaciones salvadoreñas, a pesar de que el gobierno de El Salvador ha estado recibiendo a cientos de ex pandilleros deportados desde EE.UU. y encarcelándolos en el CECOT.
La medida arancelaria, presentada como una "declaración de independencia económica", golpea a países aliados como El Salvador, que el año pasado exportó $2,134.9 millones a Estados Unidos, principalmente en productos textiles, electrónicos y azúcar. Aunque el Tratado de Libre Comercio (CAFTA) sigue vigente, aún no está claro si estos nuevos aranceles afectarán sus beneficios.
En los últimos meses, el gobierno salvadoreño ha reforzado su cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, recibiendo a deportados con historial delictivo y trasladándolos directamente al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel de máxima seguridad.
Sin embargo, la administración Trump no hizo excepciones para El Salvador, imponiendo los mismos aranceles que aplicará a otros países de la región, con la única diferencia de que Nicaragua enfrentará un 18%.
La decisión ha generado preocupación entre empresarios salvadoreños, quienes advierten que la imposición de aranceles podría afectar el comercio y la competitividad del país en su principal mercado de exportación. Mientras tanto, Trump insiste en que estas medidas traerán "un crecimiento nunca visto" para Estados Unidos, sin importar el costo para sus aliados.