Publicado: febrero 12, 2025
Guillermo de Jesús Castaneda, de 68 años, falleció tras enfrentar el deterioro de su salud, el cual su familia atribuye al estrés causado por el fraude en la Cooperativa Santa Victoria (COSAVI). Su hermano gemelo, Eduardo Castaneda, aseguró que Guillermo murió esperando que le devolvieran los más de $500,000 que tenía depositados en la entidad financiera intervenida.
“El estrés y todo lo que puede pasar le causó la muerte, pero gracias a Dios ya está en el cielo”, expresó Eduardo, quien lamentó que su hermano partiera sin recuperar su dinero. La familia Castaneda había depositado en COSAVI entre $2.5 y $3 millones, provenientes de herencias y ahorros de toda una vida.
Guillermo, ingeniero eléctrico, trabajó para varias empresas transnacionales y, según Eduardo, tenía enfermedades crónicas que estaban bajo tratamiento. Sin embargo, el estrés por la falta de respuesta sobre sus ahorros agravó su condición. “Todos los días me preguntaba: ‘¿qué pasa con COSAVI?’, y eso le frustraba cada vez más”, agregó su hermano.
Durante una conferencia de prensa realizada el 11 de febrero frente a la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), los afectados por el fraude en COSAVI informaron que enviaron una segunda carta al Fondo Monetario Internacional (FMI), alertando sobre las implicaciones económicas del caso.
En el documento, solicitaron una reunión con el organismo para discutir la intervención de la SSF y sus consecuencias en la economía salvadoreña. Sin embargo, los afectados afirmaron que nuevamente no fueron atendidos por la superintendenta Evelyn Gracias, quien hasta el momento no ha dado respuesta a sus solicitudes.
Mientras tanto, las víctimas continúan exigiendo la devolución de sus ahorros y una solución que evite que más personas sigan enfrentando problemas de salud y dificultades económicas debido al colapso de la cooperativa.