Muerte de histórico líder indígena genera tensión entre EE.UU. y Nicaragua

Estados Unidos responsabilizó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por la muerte del líder indígena Brooklyn Rivera, quien falleció el pasado fin de semana a los 73 años mientras permanecía hospitalizado bajo custodia estatal en Managua.

La acusación fue formulada por el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien afirmó que Rivera murió después de sufrir “tres años de trato inhumano, detención injusta y desaparición forzada”. Washington aseguró además que continuará respaldando a quienes promueven una Nicaragua democrática y libre.

Rivera fue fundador del partido indígena YATAMA (Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka, “Hijos de la Madre Tierra” en lengua miskita) y una de las figuras más representativas de los pueblos indígenas de la Costa Caribe nicaragüense. Desde el 7 de marzo permanecía ingresado en una unidad de cuidados intensivos por complicaciones respiratorias, según informaron las autoridades.

Por su parte, el gobierno nicaragüense sostuvo que la muerte ocurrió pese a los esfuerzos médicos realizados para recuperar su salud y atribuyó el deterioro físico y neurológico del dirigente a complicaciones derivadas de una bacteria relacionada con secuelas de la COVID-19. Sin embargo, la hija del líder indígena, Tininiska Rivera, denunció que la familia permaneció durante meses sin acceso a información directa sobre su estado de salud y pidió que se les permita recuperar el cuerpo para despedirlo conforme a las tradiciones del pueblo miskito.

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