Guatemala responde con estado de sitio ante escalada de violencia de pandillas

El presidente de Guatemala declaró estado de sitio en varias zonas del país ante una escalada de violencia atribuida a pandillas.

La medida busca recuperar el control territorial y frenar los ataques armados, extorsiones y enfrentamientos que se han intensificado en las últimas semanas.

El decreto autoriza la participación directa de fuerzas militares en tareas de seguridad interna, así como restricciones temporales a derechos como la libre circulación y reunión. El Ejecutivo argumenta que la decisión responde a una amenaza grave al orden público y a la seguridad de la población, especialmente en comunidades afectadas por el crimen organizado.

Organizaciones civiles y analistas han advertido que, aunque el estado de sitio puede ofrecer un alivio inmediato, también plantea riesgos en materia de derechos humanos y abuso de poder si no existe una supervisión efectiva. La experiencia regional muestra que estas medidas suelen ser efectivas solo a corto plazo si no van acompañadas de políticas estructurales.

La declaratoria se produce en un contexto de creciente presión social por la inseguridad y revive el debate sobre el uso de mecanismos excepcionales para combatir a las pandillas. Mientras el Gobierno defiende la medida como necesaria, sectores críticos cuestionan su impacto real y la falta de soluciones de fondo a la violencia crónica que enfrenta el país.

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