Final de campaña en Costa Rica deja el escenario abierto y al voto indeciso en el centro
Los candidatos presidenciales de Costa Rica celebraron este fin de semana el cierre de la campaña electoral de cara a los comicios del próximo 1 de febrero, en un ambiente marcado por la fragmentación política y un alto nivel de indecisión entre los votantes. Los principales aspirantes realizaron actos simultáneos en distintas regiones del país, concentrando sus mensajes en los electores aún sin preferencia definida.
Durante los cierres de campaña, los candidatos apelaron a temas como el costo de vida, la seguridad ciudadana, el empleo y la situación fiscal, en un intento por capturar al voto indeciso, que las encuestas sitúan cerca del 45 % del electorado. Analistas coinciden en que la ausencia de un liderazgo claro convierte esta elección en una de las más abiertas de los últimos años.
La contienda se caracteriza por la debilidad de los partidos tradicionales y la presencia de múltiples candidaturas con apoyos dispersos, lo que hace improbable un triunfo en primera vuelta. En este contexto, el cierre de campaña estuvo más enfocado en movilizar estructuras partidarias que en marcar diferencias ideológicas contundentes.
Con la campaña oficialmente concluida, Costa Rica entra ahora en la recta final hacia una jornada electoral decisiva, donde el comportamiento del voto indeciso será determinante. El escenario apunta a una elección cerrada, con resultados impredecibles y la posibilidad latente de una segunda ronda que prolongue la definición del próximo gobierno.