China otorgó préstamos por miles de millones de dólares a países pobres que ya no pueden pagar

El gobierno chino ha recibido solicitudes de varios países que desean reestructurar su deuda, prorrogar pagos o lograr la condonación de decenas de miles de millones de dólares en préstamos que vencen este año.

Desde hace veinte años, China comenzó a otorgar préstamos globales a diestra y siniestra, canalizando cientos de miles de millones de dólares a distintos países con la intención de ampliar su esfera de influencia y convertirse en una superpotencia política y económica. Los acreditados entregaron en garantía puertos, minas y otras joyas de la corona.

Ahora que se tambalea la economía mundial, cada vez más países le informan a Beijing que no pueden efectuar los pagos de su deuda.

China tendrá que tomar decisiones difíciles. Si reestructura los préstamos o condona las deudas, podría causar una gran tensión en su sistema financiero y enfurecer al pueblo chino, que ya sufre debido a su propia ralentización.

Por otra parte, si China exige los pagos ahora que los países ya están enfadados con Beijing por su manera de manejar la pandemia, podría poner en riesgo su misión de convertirse en una nación con influencia global.

“En el ámbito político, China ya está a la defensiva”, comentó Andrew Small, investigador del fondo estadounidense German Marshall Fund. Añadió que si China ejercitara el derecho a tomar posesión de los bienes por incumplimiento de pago, “tendría en su poder activos estratégicos en países que ahora ni siquiera pueden darle de comer a su gente”.

El Instituto Kiel, un grupo de investigación alemán, calcula que China otorgó préstamos al mundo en desarrollo por al menos 520.000 millones de dólares, la amplia mayoría en los últimos años. En tal caso, Beijing ha prestado más dinero que el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional.

China y El Salvador

El Salvador reconoció al Gobierno China como el único Gobierno legítimo y que representa a toda China y que Taiwán forma parte inalienable del territorio, según un convenio suscrito por el mandatario chino Xi Jinping y el presidente Nayib Bukele.

El Gobierno chino a cambio se comprometió en la ejecución de proyectos como la construcción de un nueva biblioteca nacional, una planta potabilizadora en el Lago de Ilopango, una planta de tratamiento en la zona del Puerto de La Libertad (zona Surf City) y un estadio nacional.

Bukele reafirmó los lazos diplomáticos con China Popular, misma que inició en agosto de 2018, cuando el entonces Gobierno del FMLN rompió relaciones con Taiwán e inmediatamente abrió relaciones diplomáticas con China.

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