Calor extremo pone en riesgo la seguridad alimentaria de Guatemala
Guatemala enfrenta un creciente riesgo de crisis alimentaria debido a la combinación de sequía, altas temperaturas y déficit de lluvias que afecta principalmente a las zonas agrícolas del país, según reportes oficiales y especialistas.
Las condiciones climáticas amenazan la producción de granos básicos y podrían afectar el abastecimiento de alimentos en los próximos meses.
Las autoridades han advertido que la falta de precipitaciones y el calor extremo han deteriorado la humedad de los suelos, incrementando el riesgo de pérdidas en cultivos de maíz, frijol y otros productos esenciales. La situación preocupa especialmente en las áreas del denominado Corredor Seco, donde miles de familias dependen de la agricultura de subsistencia.
Los expertos señalan que el impacto del fenómeno climático no solo compromete la producción agrícola, sino que también podría elevar los precios de los alimentos, reducir los ingresos de los productores y agravar la inseguridad alimentaria en las comunidades más vulnerables. Además, las altas temperaturas incrementan la demanda de agua y dificultan la recuperación de los cultivos.
Ante este escenario, las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones meteorológicas y recomiendan fortalecer las medidas de apoyo al sector agrícola para mitigar los efectos de la sequía y evitar que la situación evolucione hacia una crisis alimentaria de mayor magnitud.